Escuchar música de manera activa es una actividad que desarrolla, estimula y coordina diversas zonas del cerebro. La musicalidad es una capacidad latente en tod@s, una energía creadora. Como todo, se desarrolla con la práctica. Entra en contacto con la música, escucha, disfruta, aprende.

Un buen amigo me dijo hace tiempo que “los maestros están en los discos.”

Otro buen amigo me decía “entra en contacto con la música, libérate y suelta exigencias. No hace falta ser el mejor para disfrutarlo. Mejor o peor son términos de la competición, en el arte no hay que ganar a nadie.” Si expresas y te emocionas o simplemente exploras ya tiene sentido tu acción.